31 enero 2012

Planta 9



Mi voz en aquella habitación intentaba llamar a gritos a tu alma,
un alma que poco a poco se apagaba y se alejaba,
notaba el frío que dejaba el silencio de tu cuerpo y tu triste despedida
sentí que tus dulce mirada se perdía ante mis ojos
sentí un dolor parecido al de una hoja de acero en las entrañas
al notar tu débil respiración ansiando el descanso.
Querías buscar la calma de un cielo poblado de Sol
yo, egoísta, quería ver un cielo desnudo junto a tu sonrisa
y pasar sin hablar mil noches en vela sólo para volver a verte...

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