Elegí que tú fueses la persona que llenase mis días de sonrisas,
que fueras tú quien me comiera a besos,
también decidí que la voz del otro lado del teléfono tenía que ser la tuya.
Elegí creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras,
elegí que no quería un abrazo que no fuera el tuyo,
ni tampoco quería otras manos que deambularan por mi pelo.
Elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes,
elegí que tú fueras mi locura y mi cordura,
elegí las idas y venidas, las despedidas y las ganas de volver a verte.
Elegí el miedo a fallar y los impulsos,
elegí aguantar malas miradas y volverlas buenas en mi,
elegí hacerme adicta a ti, a tus manías y a tu manera de hacer las cosas.
Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella. Elegí arriesgarlo todo por tí.
Cuando se ama a alguien, la esclavitud, por ser mutua, se ve como una opción tomada. Una elección a la que el amor no deja opción =)
ResponderEliminarLo más bello de amar es la entrega completa, siempre que no se pierda nada al dar.